Arbitrajes, corrupción, una pelea de poder con Javier Milei y el grito de Milito que hizo temblar al poder.

Claudio «Chiqui» Tapia llegó a la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino en 2017 con el discurso de la transparencia y la federalización. Casi una década después, su gestión acumula denuncias por corrupción, arbitrajes sospechosos, cruces con el poder político y una pérdida de credibilidad que atraviesa a todo el fútbol argentino.
La tercera estrella del Mundial de Qatar 2022 le regaló a Tapia un blindaje temporal. Pero el Mundial ya pasó. Y los escándalos, también. En 2025 y 2026, la gestión del «Chiqui» explotó por todos lados: la Justicia lo procesó por evasión fiscal, los clubes comenzaron a rebelarse contra su poder centralista y el presidente Javier Milei declaró la guerra abierta a la AFA.
Estos son los 11 escándalos que marcaron la era Tapia. El último, el más reciente, el que desnudó la podredumbre del sistema arbitral y desató la furia de otro presidente de un club grande que dijo basta.
1. El procesamiento por evasión fiscal de $19.000 millones
El escándalo madre. En marzo de 2026, el juez en lo penal económico Diego Amarante procesó a Claudio Tapia y a toda la cúpula de la AFA (Pablo Toviggino, Cristian Malaspina, Gustavo Lorenzo) por la presunta retención indebida de aportes impositivos y de la seguridad social por más de $19.000 millones.
Según la investigación, entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, la AFA retuvo impuestos (IVA, Ganancias) y aportes previsionales de los clubes y trabajadores, pero no los depositó en el fisco en los plazos legales. La maniobra, sostiene el juez, fue sistemática: 16 omisiones en IVA, 18 en Ganancias y 17 en el Sistema Único de la Seguridad Social.
La defensa de Tapia argumentó que su rol es «institucional» y que, por sus constantes viajes al exterior, le resultaba «materialmente imposible» controlar la operatoria interna. El juez lo rechazó. La AFA, durante ese período, mantenía al menos 24 plazos fijos con depósitos cercanos a los $32.000 millones y repartía sumas millonarias a los clubes. No había crisis. Había decisión.
El procesamiento incluyó embargos por $350 millones para Tapia y otro tanto para la AFA como persona jurídica, más una prohibición de salida del país para el dirigente. En mayo de 2026, la Cámara en lo Penal Económico le dio un nuevo revés a Tapia: rechazó su apelación por haberla presentado fuera de término, dejando al dirigente en una situación judicial casi indefendible.
2. El «título inventado» a Rosario Central y la guerra con Verón
El conflicto que desató la tormenta definitiva entre el Gobierno y la AFA. En noviembre de 2025, la AFA decidió reconocer a Rosario Central como «campeón anual» de la Liga Profesional con un título simbólico, una definición que generó rechazo en varios clubes.
Pero el verdadero caos llegó cuando la AFA obligó a Estudiantes de La Plata a realizar un «pasillo de honor» a Rosario Central en la última fecha. Los jugadores del Pincha acataron a regañadientes, pero lo hicieron dándole la espalda a sus rivales.
La respuesta de la AFA fue fulminante: el Tribunal de Disciplina suspendió por dos fechas a los futbolistas involucrados, sancionó por seis meses al presidente del club, Juan Sebastián Verón, y le prohibió la capitanía a Santiago Núñez por tres meses.
El gesto de Verón —un símbolo de la rebeldía contra el poder de Tapia— fue leído en voz alta por el presidente Javier Milei, quien tomó partido por el Pincha y convirtió la pelea en un enfrentamiento político de primera magnitud.
3. El choque con Javier Milei: viaje cancelado, guerra en redes y la «mafia»
La pelea entre el Gobierno y Tapia comenzó silenciosa y terminó siendo un escándalo mayúsculo. El detonante fue la sanción a Verón. Milei decidió entonces cancelar su viaje al sorteo del Mundial 2026 en Washington, donde iba a compartir palco con Donald Trump y el propio Tapia.
El Presidente no dio explicaciones explícitas, pero sus gestos fueron elocuentes: posteó una foto de Carlos Bilardo y Osvaldo Zubeldía (íconos de Estudiantes) y, días antes, había exhibido una camiseta del Pincha en una reunión con el canciller de Israel.
La ministra de Seguridad y flamante senadora Patricia Bullrich fue la voz de la pelea. En sus redes, escribió: «Verón está con el hincha de verdad. Tapia, con la casta y la mafia de siempre. La pelota no se mancha. Aunque creo que ya está bastante sucia».
Milei, por su parte, comenzó a publicar mensajes cifrados. Tras un triunfo de Gimnasia (el clásico rival de Estudiantes en La Plata), el Presidente escribió un misterioso «3 a 0» y luego amplió: *»5-0. 4° Simular Normalidad, 5° Entonces Lobo-Tripero»*, en una sutil (o no tanto) referencia a las presuntas «derrotas» de la AFA.
4. Las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD): el caballo de batalla político
El Gobierno quiere abrir el fútbol argentino a las inversiones privadas. Tapia y su estructura se niegan. La pulseada por las SAD es el trasfondo político de toda la pelea entre Milei y Tapia.
El proyecto del oficialismo para permitir las Sociedades Anónimas Deportivas (que habilitarían a los clubes a convertirse en empresas privadas) choca de frente con el modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro que defiende la AFA. Tapia sabe que la llegada de las SAD implicaría la pérdida de su poder de negociación y el fin del esquema de «dirigentes eternos».
Por ahora, el Gobierno decidió no incluir el proyecto en las sesiones extraordinarias, pero mantiene la presión. La carta en la manga es el predio de Ezeiza, propiedad del Estado Nacional, cuya concesión a la AFA vence en 2030. Renovarla o no es una decisión que está en manos del Ejecutivo.
5. Los arbitrajes escandalosos (parte 1): Racing-Rosario Central y la furia de Diego Milito
El escándalo más reciente y uno de los más graves. En los cuartos de final del Torneo Apertura 2026, Racing Club cayó eliminado ante Rosario Central en el Gigante de Arroyito en un partido que quedará marcado por las polémicas arbitrales. Pero la historia no empezó ahí: días antes, en el partido de ida de la misma llave, ya había habido fallos que encendieron las alarmas.
El detonante fue una serie de decisiones del árbitro Darío Herrera que, según los dirigentes y el entorno de Racing, definieron la serie de manera injusta. La jugada más grave: la incorrecta expulsión de Maravilla Martínez. También es discutible la expulsión del defensor Marco Di Césare (la primera amarilla no correspondía); hubo un alevoso manotazo en la cara a Gabriel Rojas (similar a la jugada en la que fue expulsado Maravilla) que ni siquiera fue sancionado con falta y se observaron con claridad las permanentes faltas de respeto de Ángel Di María al juez de línea Pablo Acevedo: sobre éstas repudiables conductas antideportivas del delantero de Central, Herrera y el VAR no hicieron absolutamente nada.
Cómo era previsible cuando Racing ya estaba con 9 jugadores, Central convirtió el 2 a 1 y sentenció la eliminatoria.
El presidente de Racing, Diego Milito, histórico goleador y símbolo del club, explotó como pocas veces se le vio. En la conferencia de prensa posterior al partido, con la voz quebrada pero la mirada encendida, soltó una frase que se volvió viral y que resume el sentir de gran parte del fútbol argentino:
«Hay que empezar a decir las cosas, estoy cansado. Hoy nos sentimos robados una vez más. El fútbol argentino está roto y no da para más. Hoy ha sido un nuevo partido vergonzoso».
Milito no solo apuntó al arbitraje de ese partido (contra Estudiantes en el partido anterior por los octavos de final a Racing le sancionaron sólo ¡una! falta a favor, algo insólito, contra dieciocho infracciones a favor del Pincha), sino a todo un sistema. Sus palabras fueron un misil directo a la gestión de Tapia y al departamento arbitral que conduce Federico Beligoy. «El fútbol argentino está roto» se convirtió en trending topic mundial y en un síntoma de un malestar que ya no se puede disimular: los dirigentes, acostumbrados a callarse para no sufrir represalias, empezaron a quebrar el pacto de silencio.
Horas después, desde la AFA salieron a defender al árbitro y a desestimar los dichos de Milito. Pero el daño ya estaba hecho. La frase del «Príncipe» resonó con más fuerza que cualquier comunicado oficial.
6. La rebelión de Córdoba: la Liga Cordobesa rompe con Toviggino
El interior también se cansó. En mayo de 2026, Emeterio Farías, histórico dirigente de la Liga Cordobesa de Fútbol, presentó su renuncia indeclinable como vocal titular del Consejo Federal de AFA.
El motivo fue un conflicto de poder: el Consejo Federal (conducido por Pablo Toviggino, la mano derecha de Tapia) autorizó a Argentino Peñarol a participar del Torneo Regional Federal Amateur, ignorando una decisión previa de la Liga Cordobesa que lo había rechazado. Farías lo consideró una violación a la autonomía del fútbol del interior.
La renuncia de Farías no fue un gesto menor. Fue uno de los principales aliados de Toviggino en Córdoba durante años. Su salida representa un quiebre interno dentro del armado territorial que Tapia construyó con tanto esfuerzo en el interior del país.
7. El faltazo a la Justicia: Tapia y AFA, declarados en «deserción»
Un error procesal que puede costar muy caro. En mayo de 2026, la Cámara en lo Penal Económico declaró «desierta» la apelación de Tapia y la AFA en la causa por evasión fiscal. ¿El motivo? Su defensa no se presentó a una audiencia clave en la fecha estipulada y tampoco presentó un memorial sustitutivo.
La defensa de Tapia alegó «confusión» con las fechas y argumentó que creían que una postergación concedida a otras partes también los alcanzaba. La Cámara lo rechazó: las postergaciones fueron concedidas «únicamente para quienes lo habían solicitado, sin dejar margen de interpretación a las restantes».
El tribunal fue contundente: «El cumplimiento de los términos constituye una garantía para las partes. Al exigirse estrictamente el respeto de aquellos se asegura el derecho de defensa en juicio». Con esta decisión, Tapia y la AFA quedaron prácticamente fuera de la posibilidad de seguir defendiéndose en esa instancia judicial.
8. La «ratificación unánime» en FIFA y el ninguneo a Milei
Mientras la tormenta se desataba en Argentina, Tapia mostraba su poder real en el mundo. En noviembre de 2025, en pleno conflicto con el Gobierno, Tapia fue ratificado por unanimidad como miembro pleno del Consejo de la FIFA en representación de la Conmebol.
El dirigente lo celebró en sus redes: «Con gran orgullo y honor quiero compartir que fui ratificado, por unanimidad, como miembro pleno del Consejo de la FIFA».
El gesto fue interpretado como un mensaje directo a Milei: Tapia tiene poder internacional, respaldo de Gianni Infantino y una estructura que ningún Presidente argentino puede quebrar fácilmente.
9. Pablo Toviggino: el hombre que concentra el poder (y las denuncias)
Detrás de Tapia, el verdadero operador. Pablo «El Tovi» Toviggino, tesorero de la AFA y mano derecha del «Chiqui», es el hombre que maneja los hilos del poder en el interior del país. También es el dueño del streaming Carnaval, donde se filtraron los audios sobre coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) que salpicaron al propio Gobierno.
Toviggino es el principal enemigo de los libertarios en el fútbol. En Balcarce 50 lo definen como uno de sus «máximos enemigos». También es el hombre que concentra las denuncias: aparece en la causa por evasión fiscal (procesado y con embargo de $350 millones) y en las tensiones con las ligas del interior.
10. «Chiqui Tapia botón»: el grito popular que se volvió himno
Ningún escándalo mide mejor la temperatura social que la canción de la gente. En noviembre de 2025, durante un recital de Andrés Calamaro en el Movistar Arena, el público comenzó a cantar espontáneamente: «Chiqui Tapia, botón».
La frase se viralizó. El cántico, originalmente una crítica de los hinchas de Rosario Central a un exdirigente, se resignificó y se convirtió en un himno de rechazo a la gestión de Tapia. Calamaro, sorprendido, intentó matizar: «Entre mis fans hay gente de Newell’s y de Central».
El «botón» no fue un hecho aislado. Las redes se llenaron de memes, videos y críticas. La paciencia con Tapia, que la tercera estrella había congelado, comenzó a agotarse. Hoy, el «Chiqui» es, para muchos, el símbolo de la «casta» del fútbol, el hombre que maneja los arbitrajes y los destinos del fútbol argentino con mano de hierro y denuncias en la Justicia.
11. Los arbitrajes escandalosos (parte 2): el sistema Beligoy y la trama oculta
Más allá del caso Racing-Central, la gestión arbitral de la era Tapia es un escándalo en sí mismo. La designación de Federico Beligoy al frente del departamento de árbitros generó sospechas desde el primer día. Bajo su mandato, las polémicas se multiplicaron y la sensación de «arbitrajes dirigidos» se instaló en el sentido común de los hinchas.
La lista de damnificados es extensa. Y el silencio de la AFA, ensordecedor. Beligoy, en sus escasas apariciones públicas, suele justificar los errores como «propios del juego», una explicación que cada vez convence a menos gente.
Lo más grave es la falta de transparencia: los audios del VAR no se hacen públicos, las designaciones arbitrales responden a lógicas que nadie termina de entender y los clubes que protestan son sistemáticamente sancionados.

Conclusión: un poder en jaque
La era Tapia se construyó sobre dos pilares: el éxito de la Selección y el control férreo de la AFA. El primer pilar, el Mundial de Qatar, le dio un escudo político que lo blindó durante años. Pero el segundo pilar comenzó a resquebrajarse.
En 2026, Tapia tiene en su contra a la Justicia (procesado por evasión fiscal), al Gobierno (Milei le declaró la guerra abierta), a los clubes (Milito habla de «fútbol roto»), a las ligas del interior (Córdoba se rebeló), a los árbitros (cada vez más cuestionados) y a los hinchas («Chiqui Tapia botón»).
Su poder internacional (la silla en el Consejo de la FIFA) y su estructura territorial (Toviggino en el interior) siguen intactos. Pero en la Argentina de 2026, donde el ajuste, la grieta y la bronca social se mezclan con el fútbol, nada está garantizado.
El «Chiqui» aprendió a sobrevivir a todo. Pero esta tormenta es distinta. Cuando un presidente de un club enorme como Diego Milito, un hombre de palabra medida y trayectoria intachable, se para frente a una cámara y dice «el fútbol argentino está roto», algo se quiebra para siempre. Porque ahora si que lamentablemente, la pelota está manchada.
Síntesis de los 11 escándalos
| # | Escándalo | Protagonista(s) | Estado actual |
|---|---|---|---|
| 1 | Evasión fiscal por $19.000 millones | Tapia, Toviggino, Malaspina | Procesados, apelación rechazada |
| 2 | Título inventado a Central y sanción a Verón | Tapia, Verón | Conflicto político abierto |
| 3 | Choque con Javier Milei | Tapia, Milei, Bullrich | Guerra declarada |
| 4 | Pulseada por las SAD | Tapia, Milei, clubes | En curso, sin resolución |
| 5 | Arbitraje escandaloso Racing-Central | Herrera (árbitro), Milito | Milito sancionado, polémica vigente |
| 6 | Rebelión de la Liga Cordobesa | Farías, Toviggino | Renuncia de Farías, quiebre interno |
| 7 | Faltazo a la Justicia | Tapia, AFA | Apelación declarada desierta |
| 8 | Ratificación en FIFA | Tapia, Infantino | Tapia fortalecido internacionalmente |
| 9 | Pablo Toviggino y el poder oculto | Toviggino | Procesado, sin cambios en su rol |
| 10 | «Chiqui Tapia botón» | Hinchas, Calamaro | Viral, símbolo de rechazo popular |
| 11 | Sistema arbitral Beligoy | Beligoy, AFA | Cuestionado, sin reformas |



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