Ganó los dos Superclásicos, cosechó una racha de 14 partidos sin perder, pero cayó en las tres eliminaciones que definieron su gestión. La historia de un técnico que asumió en el peor momento y se fue sin títulos, pero con la frente en alto.
El comunicado fue contundente. El martes 2 de junio, Boca Juniors hizo oficial lo que era un secreto a voces: Claudio «Sifón» Úbeda dejaba de ser el entrenador del primer equipo . El ciclo, que se extendió por 32 partidos oficiales, llegaba a su fin. Y aunque el papel dirá siempre que Úbeda se va sin títulos, los que vivieron sus ocho meses al frente del Xeneize saben que la historia es más compleja que eso.
Porque Úbeda no llegó como un técnico más. Llegó como ayudante de campo de Miguel Ángel Russo en junio de 2025 y, tras el fallecimiento del entrenador en octubre de ese mismo año, la dirigencia liderada por Juan Román Riquelme decidió darle la responsabilidad de conducir al plantel hasta final de temporada. Lo que siguió fue una montaña rusa de emociones: momentos de gloria, rachas envidiables y golpes duros que terminaron por sellar su destino.
Los números: un balance que invita a la discusión
Si se mira la estadística en frío, el paso de Úbeda por Boca no fue malo. Todo lo contrario. En 32 partidos oficiales, el «Sifón» cosechó 17 victorias, 7 empates y 8 derrotas, con 45 goles a favor y 22 en contra . Un rendimiento del 60,4% de los puntos en juego, números que en cualquier club del mundo no serían motivo de despido.
Pero Boca no es cualquier club. Y Úbeda lo sabía. «Entiendo que en Boca no alcanza con eso, exige ganar permanentemente», reconoció el propio entrenador días después de su salida .
El punto más alto de su gestión fue una racha de 14 partidos sin perder que ilusionó a todo el mundo Boca . Durante esos meses, el equipo mostró solidez defensiva (22 goles recibidos en todo el ciclo) y encontró un funcionamiento que hizo olvidar el traumático final de la era Russo.
Pero el fútbol es un deporte de memoria corta. Y los golpes en los momentos clave terminaron pesando más que cualquier racha positiva.
Las tres eliminaciones que sellaron su destino
- Semifinal del Clausura 2025 vs. Racing Club
Apenas asumido, Úbeda tuvo su primera prueba de fuego. Boca llegó a la antesala de la final del torneo local con la ilusión intacta, pero se topó con un Racing Club sólido que lo eliminó con un gol de «Maravilla» Martínez . La derrota, en condición de local, fue un baldazo de agua fría. Pero el técnico recién empezaba y el crédito estaba intacto. - Octavos de final del Apertura 2026 vs. Huracán
El segundo golpe fue mucho más doloroso. En mayo de 2026, Boca cayó 3-2 ante Huracán en La Bombonera en un partido que tuvo de todo: penales, expulsiones y una remontada heroica del Globo que jugó los últimos quince minutos con nueve hombres . Fue una eliminación que dolió en el alma del hincha y que puso a Úbeda en la mira. - Fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 vs. Universidad Católica
El golpe de gracia. Boca llegó al torneo continental con la ilusión de pelear por la Séptima. Arrancó bien, con dos triunfos que lo invitaban a soñar. Pero luego se derrumbó: apenas sumó un punto sobre los 12 siguientes, con tres derrotas . La última, ante Universidad Católica de Chile por 1-0 en La Bombonera, selló una eliminación histórica: Boca no quedaba fuera en fase de grupos de la Libertadores desde 1994 . Fue el fin del ciclo.
Los días de gloria: los Superclásicos y la ilusión
Pero no todo fue fracaso. Si hay algo que los hinchas de Boca le reconocerán siempre a Úbeda, es haberles ganado los dos Superclásicos que disputó.
El primero fue en noviembre de 2025, en La Bombonera. Boca venció 2-0 a River Plate de Marcelo Gallardo con goles de Exequiel «Changuito» Zeballos y Miguel Merentiel . Fue una noche de desquite y de ilusión renovada. El segundo fue en abril de 2026, en el Monumental. Boca se impuso 1-0 con un penal convertido por Leandro Paredes, que se convirtió en la figura del partido .
Ganarle dos veces al clásico rival, una de ellas en su propia cancha, no es poca cosa. Y Úbeda lo sabía. Esos triunfos le dieron un crédito que solo se agotó cuando la Libertadores se escapó de las manos.
El legado: un técnico que se fue sin rencores
A diferencia de otros ciclos que terminaron en guerra de declaraciones y filtraciones, la salida de Úbeda fue todo lo contrario. El técnico no solo aceptó la decisión de la dirigencia, sino que la entendió.
«El Chelo me dijo que quería reunirse conmigo para decirme las cosas cara a cara. Me dio los argumentos por los cuales entendía que nosotros no íbamos a seguir», reveló Úbeda sobre su encuentro con Marcelo Delgado, director deportivo del club . «Estábamos mano a mano. Él me estaba esperando con un café y yo mirándolo a la cara ya sabía por dónde venía la mano. Pero se la hice fácil. Entendimos que el planteo que ellos hacían era real» .
«Duele un poco que me digan ‘el ex técnico de Boca’», confesó el «Sifón». «Bah, duele bastante. Nos duele porque sabíamos que teníamos muchas posibilidades y condiciones para seguir avanzando» . Pero también tuvo palabras de agradecimiento: «Fracasar es cuando uno no intenta, y nosotros intentamos hasta el final» .
Su ayudante de campo, Juvenal Rodríguez, fue aún más explícito sobre el legado que deja el ciclo: «La experiencia que adquirí en Boca equivale a 15 años de carrera. El fútbol argentino es otra cosa y Boca también» .
Los candidatos a sucederlo
Con la salida de Úbeda confirmada, la dirigencia de Boca ya trabaja en la búsqueda de su reemplazante. Según la prensa especializada, los principales candidatos a ocupar el banco xeneize son Néstor Lorenzo (actual DT de Colombia), Roberto Ayala (ayudante de Lionel Scaloni en la selección argentina) y Gustavo Costas, que recientemente dejó Racing .
Quien sea que asuma, tendrá por delante un desafío enorme: devolver a Boca a la lucha por los títulos internacionales y borrar la mancha de una Libertadores que se fue de manera anticipada. Mientras tanto, el «Sifón» Úbeda se despide con un balance agridulce: el cariño de los hinchas por los Superclásicos, el dolor de las eliminaciones y la tranquilidad de haber dado la cara en los momentos más difíciles.
Síntesis del ciclo de Claudio Úbeda en Boca Juniors (octubre 2025 – junio 2026)
Ítem Dato
Partidos dirigidos 32
Victorias 17
Empates 7
Derrotas 8
Goles a favor 45
Goles en contra 22
Rendimiento 60,4%
Mejor racha 14 partidos sin perder
Superclásicos 2 triunfos (2-0 local, 1-0 visitante)
Eliminaciones Clausura 2025 (semifinal vs. Racing), Apertura 2026 (octavos vs. Huracán), Libertadores 2026 (fase de grupos vs. Universidad Católica)
El «Sifón» se va sin vueltas olímpicas ni títulos en las vitrinas. Pero su paso por Boca dejó una enseñanza: a veces, los mejores ciclos no se miden solo por lo que se gana, sino por cómo se asumen las derrotas. Y en ese rubro, Claudio Úbeda se fue con la frente bien alta.


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