Luego de múltiples criticas a lo largo de su trayectoria, ya sea por su rendimiento futbolístico, sus protestas frente al racismo, su espíritu provocador que desempeña en el campo de juego, hoy en día podemos decir que Vinicius Jr esta marcando verdaderamente la diferencia en el seleccionado brasileño, desde la llegada del «Tano» Carlo Ancelotti, que también dirigió al delantero en su último paso como director técnico del Real Madrid.
«Carletto» sacando del campo a Vinicius, tomandolo del brazo, luego de presuntas provocaciones ante la hinchada del Barcelona.
Realmente, en el Mundial 2026 parecería estar marcando un antes y un después en su historia con la camiseta de la Canarinha. En el debut frente a Marruecos apareció para convertir el único gol de Brasil en el empate 1-1. Días más tarde volvió a hacerse presente para sellar la goleada 3-0 sobre Haití, mostrando un nivel cada vez más cercano al que acostumbra exhibir en el Real Madrid. La confirmación llegó en la tercera fecha, cuando un doblete frente a Escocia lo llevó a cerrar la fase de grupos con 4 goles en tres partidos, convirtiéndose en uno de los máximos anotadores del certamen.
Más allá de las estadísticas, el cambio también en su participación en el funcionamiento colectivo. El delantero de 25 años ya no es únicamente el extremo desequilibrante que rompe defensas con su velocidad, sino que comienza a asumir un rol de liderazgo dentro del ataque brasileño. Ancelotti parece haber encontrado nuevamente la fórmula para potenciar sus virtudes, otorgándole libertad para atacar, confianza y protagonismo en cada encuentro.
Vinicius festejando frente a Esocia, partido que marcó un doblete.
Durante mucho tiempo, la crítica apuntó a que el delantero nunca conseguía trasladar a la selección el nivel que mostraba en el conjunto español. Hoy, esa discusión empieza a quedar atrás. Partido tras partido, Vinicius responde dentro del campo de juego y demuestra que puede ser el futbolista capaz de conducir a Brasil en una nueva ilusión mundialista. Ya no se habla únicamente de su talento, sino también de su capacidad para asumir la responsabilidad en los momentos importantes.
Todavía queda mucho Mundial por delante y las pruebas más exigentes recién comienzan. Pero si algo dejó la fase de grupos es una certeza: Brasil volvió a encontrar a su figura. Y mientras la Verdeamarela sueña con levantar una nueva Copa del Mundo, Vinicius Jr. parece decidido a escribir, de una vez por todas, su propia historia con una de las camisetas más pesada del fútbol mundial. Porque las críticas se responden de muchas maneras, pero ninguna tiene más peso que hacerlo donde realmente importa: adentro de la cancha.
El festejo de la Canarinha, en uno de los goles de Matheus Cunha en la goleada ante Haiti.
Deja tu opinión de lo que pienses futbolísticamente, ideas para contenidos, lo que gustes!